

A diferencia del ambiente solemne de las reuniones tradicionales, esta reunión reúne a todo el mundo alrededor de una mesa, donde, entre aperitivos y risas, se revisan minuciosamente, una por una, las líneas de trabajo y los planes de rodaje para la semana que viene.

Cuando el ambiente de comunicación es lo suficientemente distendido, las ideas fluyen con mayor facilidad.

El momento de tomarse una taza de té no solo acorta las distancias, sino que también fomenta el entendimiento tácito y la confianza entre los dos departamentos.








